¿A qué puedo encomendarme?
¿A qué agarrarme?
¿Tal vez a intentar hacer del mundo algo mejor?
¿De qué sirven estas imagenes?
¿Soy un tipo egoísta?
¿Es el relato que me cuento una mentira más?
Son las seis de la mañana, no puedo descansar.
Me hace compañía un pensamiento circular.
Solo tenía una certeza: no hay ningún relato.
El único relato es que no hay ningún relato, no.
Si un árbol cae sin testigos, no hace ruido.
Si vivo sin testigos, tal vez no he vivido, ¿no?.
Nunca sentí la soledad de manera tan profunda.
Como al volverme a situar frente a estas preguntas.
Y si, todo son ficciones, solo eso.
El bien, el mal, el amor y todo eso.
A la sombra del cinismo tal vez ya no se está tan mal.